Tuvo vigencia en la campaña de todas nuestras provincias, especialmente en las del centro,
norte y oeste desde la cuarta década hasta fin del siglo anterior. Figuró en los bailes de
salón.
Se bailó en América desde antes del descubrimiento; ha perdurado y hoy sigue
practicándose en la región noroccidental argentina, pero con determinadas figuras
de otras danzas incluidas por el paso del tiempo. Se baila en el centro y norte
de Salta y Jujuy
Clasificación:
Pertenece al grupo de las grandes danzas colectivas, es jovial, ha de ejecutarse
alegremente e inocentemente, como jugando felices todos.
Coreografía:
Los danzantes se mueven en torno a los músicos o en hilera. Una mujer o un hombre
con un pañuelo (o banderín adornado con cintas) en la mano se encarga de dirigir.
Todos cantan la misma copla o entrecruzan improvisaciones. Hombres y mujeres forman
filas del brazo o de la mano, también lo hacen los niños y hasta los lactantes
sujetos a la espalda de las madres. Las figuras son apenas la rueda, la doble rueda,
la hilera de itinerario libre y algunas pocas más. Es común el trote, larga fila
que forman de a dos bailarines tomados del brazo.
|