Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

CALZONES

 
PILCHAS

Calzones

Los calzones, de uso general en todos los niveles sociales y en los uniformes militares en el siglo XVIII, se hacían de una tela de grosor variable, según el destinatario y el momento de su uso. De todas maneras, los que habrían de llegar a las manos o mejor a las extremidades inferiores de nuestros hombres de campo, eran, los, más bastos, de bretaña ordinaria, como los que se entregaban a guisa de uniforme de trabajo a los 'indios tapes que trabajaban en las Reales Obras de Montevideo; de tripe colorado o azul (los más comunes), en todo semejantes a los de los cuerpos de milicias, de bayeta azul, roja, castaña, verde; o de pana (también de distintos colores). El corte era como sigue: la cintura sin pretina, muy ajustado a las caderas y muslos, sin pinzas, ni raya, ni bolsillos. La abertura de adelante se cubría con una pieza de forma de pentágono invertido (una verdadera tapa) cosida sólo en los dos lados de abajo, que se cerraba como una tapa -la verdadera bragueta-, con dos botones que abrochaban en sus ojales de los dos ángulos superiores. Las piernas llegaban justo al borde inferior de la rodilla. A los costados y hasta casi el medio muslo tenían un corte que se podía cerrar con botones pero que el hombre de campo siempre usaba abierto, por donde salía el calzoncillo. Este corte y el borde inferior, a veces llevaban bordados. Este borde inferior muchas veces se ajustaba con una cinta enriquecida con galón de plata u oro, y una hebilla, especie de liga, llamada charretera o jarretera. Esto particularmente en los calzones de uniformes de oficiales.