PILCHAS
Bombacha
LA BOMBACHA.-
En el libro "El Gaucho" ( 1963) de Fernando Assuncao , a propósito de esta prenda y su origen, se da la siguiente versión: "Don Juan Lindolfo Cuestas señala la aparición de esta prenda unos cinco años después del fin de la Guerra Grande. Su origen sería el siguiente: Francia e Inglaterra, aliados de Turquía, cuya existencia como nación europea había pretendido terminar Rusia, inician contra ésta la llamada Guerra de Crimea. Con un criterio muy de la época equipan a las tropas aliadas con uniformes similares a los de los turcos, adoptando, como correspondía a soldados que iban a pelear en aquellas exóticas regiones, los amplios, anchísimos pantalones de estos últimos.
Terminada esa guerra, antes de lo previsto por los sastres y fabricantes de uniformes de esos países, que produjeron cantidades excesivas de los referidos pantalones, ese excedente de guerra es exportado al mercado rioplatense, tan exótico para ellos como la propia guerra de Crimea y continuamente agitado por conflictos bélicos y por tanto, necesitando siempre de esos materiales. De ahí nuestros soldados equipados con, aquellas espectaculares bombachas y polainas. Pero como parece que el material era mucho para las raleadas tropas locales, lo que sobró fue a engrosar los stocks de bric-a-brac de nuestras pulperías de campaña, con la inmediata consecuencia de su adopción por el paisanaje". Y termina aquellas líneas con esta útil aclaración: "No he podido investigar muy a fondo las posibilidades de esta hipótesis así planteada, pero hay que reconocer que se non é vero...
No pueden caber dudas que, en fecha tan lejana y anterior a la que suponía Cuestas de 1855-56, el gran caudillo uruguayo se refería a las bombachas que ya habían aparecido por Montevideo, y que no tardarían mucho en popularizarse entre nuestros militares en campaña y, poco a poco, entre los paisanos. Estos cambia, sin dudas, la fecha y algunos otros aspectos de la hipótesis antes mencionada. Otros no.
Recapitulemos razonadamente: en primer lugar no cabe dudas que se mantiene la idea del origen, turco o genéricamente otomano, de la prenda, lo que puede muy bien ser comprobado por quien visite aquel país en nuestra época, como nos lo señaló muy gentilmente nuestro amigo y compatriota el ingeniero Carlos A. Voulminot, a raíz de un viaje realizado a aquellas tierras.
Variaría si, con la fecha de su arribo, el motivo de su importación a nuestras tierras. Estábamos en los prolegómenos de la llamada Guerra Grande. En esos años finales de la 4.a década del siglo, Inglaterra venía aumentando su comercio con el Plata y su industria, en plena expansión, ya enviaba ponchos y otras prendas típicas de uso rural a nuestras tierras. Los viajeros ingleses, que cada vez con más frecuencia y casi siempre con intereses comerciales visitaban estas tierras, se referían en sus escritos al chiripá y a los calzoncillos de los gauchos, como una "vestimenta a la turca"; especie de "anchos pantalones como los que usan los turcos", y otros semejantes etcétera. Desde las guerras napoleónicas en adelante, la misma Inglaterra fue aumentando su presencia colonialista en tierras del Mediterráneo oriental, norafricano, europeo y en Asia (incluso la India), ya sus tropas coloniales venían adoptando el uso de aquellos "bombachos" o "pantalones turcos". Cuando menos, ellos, como los franceses, los conocían muy bien. Aquellas referencias de los viajeros, sus crecientes intereses en el Plata y la presencia de "legionarios" en los prolegómenos del conflicto a que recién hicimos referencia, explican que, ya en 1843 se vendieran "pantalones turcos" en los comercios de Montevideo.
La historia restante es más o menos la que ya dimos y es conocida. Agreguemos, simplemente, que aquel establecimiento fabril que fundara el vasco Etchegaray, en su expansión de rubros, al servicio de la gente de campo, fue uno de los que, entre dos siglos, más contribuyó a la universalización del uso de la bombacha en nuestros campos.
Digamos, finalmente, que en la campaña de Buenos Aires y en categoría o de fiesta o de la zona pampeana en general, la bombacha siempre se usó de "dos paños", sensiblemente más angosta que la que se usó en Montevideo y en Entre Ríos, conocida como bombacha "oriental", muy ancha de tres paños.
Los "gustos" predilectos, siempre fueron el gris mezclilla oscuro, sufrido; el negro; el "bataraz" o "pied de poule" y, más tarde, el "gabardina".
Para compadrear, cuando se usaban alpargata, se dejó el botón de la botamanga de la bombacha desprendido, con lo cual se cubría casi por completo el pie.
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